viernes, 25 de septiembre de 2015

ENTRE EL SABOR DULCE DE LOS ARÁNDANOS




PASASTE POR MI VENTANA, TAN LIBRE...

Salgo de mi sesión de fisioterapia en Arguelles. Voy caminando hasta el Paseo del Prado. Allí me detengo  en una cafetería de hotel que conozco y visito de vez en cuando, desde que llegué a Madrid, hace casi treinta años...

Me tomo dos cañas en la barra con sus tapas correspondientes y decido quedarme a comer....llevo todo el verano a dieta y me apetece saltarmela...cometer una irregularidad a conciencia...

Después de pagar las cañas me voy a sentar en una mesa junto a una ventana que da al Paseo del Prado...se me acerca una camarera nueva que no me conoce y comienza a hablarme en inglés...le  sigo hablando en inglés...me acuerdo de que en mis viajes a Alemania, la gente me paraba en la calle a preguntarme las cosas más diversas, que yo trataba de responder con mi inglés cherokee de parvulitos..jajaja...


Al final, la camarera descubre que soy española y se pasa al español...quiere que me vaya a otra mesa, porque voy sola. Le digo que no quiero, que me gustan las ventanas, le hablo de mis fantasías detrás de ellas...mira a su  jefe y éste, viejo conocido mío,  le dice que me deje...así que me siento donde yo quería...

Me tomo una pequeña ración de paella, -dejando de lado los añadidos- que está algo pasada  y pienso que han debido de cambiar de cocinero, pues es la primera vez que me pasa...de segundo pido una carne asada que apenas comienzo y no me entra, así que la dejo...Una tarta de arándanos, a la que no me he querido resistir y ha sido en ese momento cuando has pasado...( entre el sabor dulce de los arándanos...)

Llevabas una mochila al hombro, denunciando tu extranjería. Una camiseta azul, anchos los hombros. Tu expresión era tan felíz, de observador libre en la ciudad, que me ha transportado a todos esos momentos que compartí contigo...yo también mochila al hombro, yo también de azul, yo también tan libre...

Al final, acabo en casa con un cólico que no me sorprende nada, dada mi extraña salud...pero ha merecido la pena, ser libre por un momento...y, por toda una vida.




Ánllels