lunes, 12 de enero de 2015

BOBBY MCFERRIN FLUIR



 Hace  tres años hice un curso de canto en hebreo, un curso buenísimo. La chica que lo daba- una israelí-  era cantante de opera barroca, directora de orquesta y maestra de Reiki . En ese curso conocí a  personas muy interesantes como Laura Alai, quien después me presentaría a  Alberto Sáiz y Francis Lumbreras( que luego descubrimos q éramos paisanos y que teníamos amigos comunes... a Francis lo podéis ver entre mis contactos)…Alberto es un canal muy potente y Francis trabaja con la música…

Como decía, el curso fue una gozada, pero ¡¡difícil de narices!!, complicadísimo para hacerlo yo sola por mi cuenta….empecé a darle vueltas, cuando vino a mi mente una persona a la que yo había conocido años atrás…L.….nada hacía presagiar todo lo que se aproximaba a mi vida…

La llamé por teléfono y le dije que tenía algo que quería que escuchara…nos vimos en Callao y tomamos un café. Ella -clavecinista barroca y catedrática en la Universidad de Pedagogía musical-  enseguida me dijo que mucha gente le pasaba mucha música, alumnos, personas  que estaban  haciendo la tesis doctorales, compañeros, amigos, etc y que tenía poco tiempo y no sabía cuando la podría escuchar…esa misma tarde me estaba llamando para decirme que “ hacía años que no escuchaba algo tan bello”…entonces fue cuando le dije..” y tu crees, que podríamos cantarlo?” y ella, con esa actitud , tan suya y maravillosa de “fuera límites, fuera expectativas, juguemos, exploremos, a ver a dónde llegamos”, porque “no buscamos ningún premio-¿ verdad?-  ni nada parecido…hagámoslo, a ver qué pasa”….así fue como empecé a estudiar música y a cantar con ella….

…Al principio yo estaba un poco agarrotada- demasiado estrés ligado a mi mundo profesional-  y no conseguía fluir todo lo que quería, entonces fue cuando  empezó a ponerme los vídeos de Bobby Mcferrin, para que me impregnara de su espontaneidad.

También hicimos trabalenguas disociativos musicales- jajaja, ¿recuerdas?-  y muchas otras cosas que fuimos experimentando y que todas nos iban llevando a otras y a un  desarrollo mayor de mi contacto con el mundo musical…pasé a otro estado de conciencia musical , a un estado más ligero y vibracional,  en ese momento le enviaba  dos o tres canciones diarias que yo quería aprender a cantar, le hacía propuestas a las que  para mi asombro ella nunca decía que no......aprendí solfeo, mientras ella sacaba las partituras , había que cambiar la letras de las canciones que estaban en inglés en su mayoría...empecé a  hacer letras de canciones, un día me encontré con la flauta en una canción de Camel y empecé a tocarla , luego llegó un  segundo instrumento y luego un  tercero…llegamos a tocar juntas dos instrumentos, ella piano y yo flauta o al revés...en fín, ¡una gran gozada en la que aún vivo!…

Y así comenzó todo y así es que conocí al gran   McFerrin, negro guapísimo , brillante y con una sonrisa maravillosa…

Por cierto, que fue uno de los músicos que me encontré en Eletrilandia…

Aquí se acompaña de Richard Bona, que tampoco se queda atrás…

Mi eterno agradecimiento para L. que,  por cierto, es una de mis más fieles seguidoras en el blog.

Un abrazo musical, 
Anllels